UTOPÍA
Todos como una piña.
Las hipotecas nos ahogan, nos lanzan a la calle, anulan nuestros sueños, nos coartan el futuro.... por no poder pagarlas, a causa de haber perdido nuestros trabajos.Los prestamistas reciben fondos para rescatar sus intereses, porque según argumentan (nosotros los hipotecados) les estamos llevando a la bancarrota.
Los hipotecados, (aún no colectivamente "indignados") inmisericordemente hemos que atender nuestras deudas con los acreedores y además vía recortes financiar los prestamos que el Estado (es decir todos nosotros, hipotecados o no) les esta facilitando, a un interés irrisorio y con años de carencia para su devolución, a la espera de una recuperación de la situación económica.
Ante esta situación injusta y desesperante propongo una UTOPÍA: Que durante el mismo período de carencia concedido a los bancos TODOS dejemos de pagar los plazos de nuestras hipotecas. Con ello provocaríamos que las entidades financieras hubieran de reclamar nuestras deudas vía judicial con el consiguiente colapso funcional de la justicia.
